Qué ver en el Palacio de Schönbrunn (Viena): jardines, historia y consejos prácticos

¿Sabías que en Viena puedes caminar por los mismos salones donde Mozart tocó con apenas seis años? El Palacio de Schönbrunn no es solo...

¿Sabías que en Viena puedes caminar por los mismos salones donde Mozart tocó con apenas seis años? El Palacio de Schönbrunn no es solo un monumento: es un viaje directo a la época imperial, con jardines infinitos, estancias reales y rincones que parecen sacados de un cuento.

En esta guía te cuento cómo aprovechar tu visita al máximo, sin perder detalle

Historia del Palacio de Schönbrunn

El Palacio de Schönbrunn fue la residencia de verano de la dinastía Habsburgo y, desde 1996, está reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Con sus 1.440 habitaciones, se considera uno de los palacios barrocos más grandes y emblemáticos de Europa.

El nombre Schönbrunn significa literalmente “fuente bonita”, en referencia al pozo artesiano que abastecía de agua a la corte y que dio origen al complejo.

Palacio de Schönbrunn

Su origen se remonta al siglo XVI, cuando el emperador Maximiliano II adquirió los terrenos como coto de caza. El diseño barroco actual se debe a los arquitectos Johann Bernhard Fischer von Erlach y Nicolaus Pacassi, quienes lo transformaron en un auténtico símbolo de esplendor imperial.

A lo largo de los siglos, Schönbrunn ha sido escenario de momentos históricos, como la muerte del emperador Francisco José en 1916, y hoy sigue siendo uno de los lugares más visitados de Austria.

Ubicación y acceso: el palacio se encuentra en las afueras de Viena, accesible tanto en coche como en transporte público (metro, tranvía y autobús).

La visita

Parking

Si llegas en coche particular, aparcar por la zona es prácticamente imposible, así que lo más habitual es dejar el vehículo en el parking del palacio. Los 15 primeros minutos son gratuitos, pero a partir de ahí cada hora cuesta 4,50 € (agosto 2025).

Entradas

Puedes comprar la entrada tanto por internet como en taquillas. Ten en cuenta que, si las adquieres en taquilla, no podrás acceder al palacio inmediatamente, sino que el acceso se habilita 300 minutos después de la compra. Esta información no aparece en la web oficial; en nuestro caso, de haberlo sabido, las habríamos comprado online.

Precios

Existen diferentes tipos de entradas y, según la que elijas, podrás visitar más o menos espacios del palacio. Nosotros optamos por una de las más completas: el Classic Pass, que incluye la visita del palacio, las estancias reales con audioguía, el jardín privado, la Orangerie, la Gloriette y el laberinto. En agosto de 2025 este pase costaba 40 € por persona. Si solo quieres visitar los jardines, el acceso es gratuito.

Espacios a visitar en el palacio

La visita se divide en dos partes:

En la primera recorrerás las Estancias Oficiales del palacio. Pasarás por el estudio de Francisco José, el gabinete de las escaleras donde Sisi escribía poesía, o el dormitorio imperial, entre otros muchos espacios. También verás el Salón de los Espejos, donde Mozart actuó por primera vez con tan solo 6 años, y sin duda te impactará la Gran Galería. Con sus 40 metros de largo y una decoración de estucos, espejos y lámparas de araña, te transportará directamente a la época imperial.

Gran Galería

La segunda parte del recorrido, accesible únicamente si has adquirido una entrada que lo incluya, te lleva al ala este del palacio, donde podrás visitar los apartamentos privados de Francisco Esteban y las salas utilizadas por Napoleón durante la ocupación de Viena entre 1805 y 1809.

Toda la información de las salas la recibirás gracias a la audioguía, disponible también en castellano.

Jardines

Los jardines de Schönbrunn son una extensión majestuosa del palacio y reflejan el esplendor de la corte imperial. Diseñados en estilo barroco francés, fueron abiertos al público por José II en 1779 y, entre 1772 y 1780, se añadieron elementos como las falsas ruinas romanas, la monumental Neptunbrunnen y la icónica Gloriette.

Vista del palacio desde los jardines de Schönbrunn

Kronprinzengarten

También conocido como jardín secreto, el Kronprinzengarten es una réplica del jardín rococó que existía en este espacio en 1750, con un diseño geométrico que recuerda la elegancia cortesana.

Orangerie

La Orangerie es un invernadero histórico donde se cultivaban cítricos. Actualmente, funciona como sala de conciertos nocturnos de música clásica.

Gloriette

La Gloriette, construida en 1775, se alza sobre la colina como símbolo del poder imperial. Desde aquí se obtienen vistas panorámicas de Viena, y en su interior funciona un café.

Gloriette

Irrgarten

El Irrgarten es un laberinto de 630 metros, con un diseño clásico de setos, inspirado en el laberinto original que existió entre 1720 y 1892. Es una experiencia lúdica y familiar.

Zoo de Schönbrunn

El Zoo de Schönbrunn, fundado en 1752, es el zoológico más antiguo del mundo y uno de los más prestigiosos de Europa. Tampoco está incluido en el Classic Pass.

Palmenhaus

El Palmenhaus fue construido en 1882 por Franz Segenschmid como réplica del invernadero del Jardín Botánico de Kew. Su interior alberga una auténtica selva de plantas tropicales. La visita no está incluida en el Classic Pass, pero puedes comprar la entrada allí mismo.

Palmenhaus 

Consejos prácticos

Tiempo: Para evitar el estrés y las prisas, lo mejor es reservarte todo el día para esta visita. El recorrido por el interior del palacio (unas 40 salas) te llevará entre 1:30h y 2h. Los jardines son tan extensos que podrías pasear por ellos un día entero. Mi recomendación es hacerlo con calma: primero visita el interior del palacio y después los jardines.

Accesos: Al entrar en las estancias oficiales, los apartamentos privados o las zonas de los jardines que no son gratuitas, deberás mostrar tu entrada. En los jardines se escanea el código de barras, así que consérvala y tenla siempre a mano durante toda la visita.

Calzado: Lleva calzado cómodo. Aunque el interior del palacio tiene un terreno regular, los jardines cuentan con senderos de arena que pueden resultar incómodos si decides ir con un calzado sofisticado.

Mejor época: La primavera y el verano son ideales para disfrutar de los jardines en todo su esplendor. En invierno se celebra aquí el mercadillo navideño, otra buena excusa para visitarlo. Si vas en verano, recuerda llevar agua, protector solar y sombrero, ya que hay zonas con poca sombra y el sol puede ser intenso. En los jardines encontrarás varias fuentes de agua potable.

Visitar el Palacio de Schönbrunn es mucho más que recorrer un monumento: es entrar en la historia de Austria, pasear por jardines infinitos y descubrir espacios que han marcado la vida de emperadores, artistas y viajeros.

Tómate tu tiempo, disfruta cada rincón y deja que la atmósfera imperial te envuelva. Schönbrunn no es solo una visita, es una experiencia que se queda contigo mucho después de haber salido de sus puertas.

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