domingo, 30 de abril de 2017

Ruta por Luxemburgo


Luxemburgo es mucho más que la capital con sus edificios históricos y sus sedes de las comisiones de la Unión Europea, Luxemburgo es un país donde al alejarte un poco de su capital se transforma en un paisaje rural con pequeñas colinas cubiertas de pastos para las vacas, con un sinfín de castillos y preciosas localidades con miles de años de historia a sus espaldas.

A continuación os llevamos a conocer los pueblos y castillos que hemos conocido durante los días que hemos visitado el país.
A algunos de ellos fuimos en transporte público, a otros en coche, pero indistintamente el modo de llegar creemos que son imprescindibles si se hace una escapada de 4 días.

Clervaux

El pueblecito de Clervaux se encuentra en el norte del país y es conocido por su castillo y por la exposición, que se encuentra dentro del complejo del castillo, The Family of Man

Para llegar desde Luxemburgo se puede hacer con un tren directo desde la Gare Central (Actualmente, nosotros estuvimos en abril 2017, debido a las obras del tranvía, se tiene que coger el autobús número 11 en la misma Gare Central hasta la parada de Eich Klink y andar hasta la estación de Dommeldange)

El tren te deja en la estación de Clervaux y para llegar al centro del pueblo tienes que ir andando por la carretera N18, no queda muy lejos, unos 10 minutos a pie. Cuando te diriges al centro se pasa por al lado de una iglesia neorrománica de 1913.

Para llegar al castillo puedes hacerlo de dos maneras. La primera es siguiendo las indicaciones que encuentras en un punto de la carretera N18, que es la que cogerás desde la estación de tren para ir hasta el centro, desde donde se ve el castillo. O bien puedes pasear por la Grand Rue hasta el punto de Información Turística. Si escogéis esta segunda opción veréis que hay un ascensor que une el nivel de la plaza con el castillo.

Entrada al castillo de Clervaux
El castillo abre sus puertas a las 10h hasta las 18h y su interior, como tal, no es visitable.  Lo que si que podéis ver es la exposición permanente de maquetas en las que se representan todos los castillos que hay en el país. El precio de la entrada es de 3,50€. Las maquetas están situadas en diferentes salas del castillo totalmente reformadas y de las cuales no queda ni un vago recuerdo de lo que fueron. Nosotros no somos mucho de este tipo de exposiciones pero nos dejó con la boca abierta al ver la gran cantidad de castillos que hay en todo Luxemburgo.

Exposición de maquetas
A las 12h abría las puertas la exposición fotográfica The Family of Man, una exposición que vió la luz por primera vez en 1955 en el MOMA comisionada por Edward Steichen. El objetivo de esta muestra fotográfica era mostrar una visión de las personas con un interés humano muy importante. La exposición fue itinerante por otras localidades Europeas y finalmente se estableció de manera permanente en Clervaux. Fue una exposición muy importante e impactante por el mensaje que en su momento transmitía. Nosotros por temas de horarios no pudimos visitar estas exposiciones, así que quedan pendientes para una próxima visita a Luxemburgo.

Vianden

El mayor atractivo de Vianden es su precioso castillo, situado en la parte más alta de la localidad.

Subiendo al Castillo de Vianden
Para llegar desde Luxemburgo se puede hacer con un tren desde la Gare Central (actualmente, nosotros estuvimos en abril 2017, debido a las obras del tranvía se tiene que coger el autobús número 11 en la misma Gare Central hasta la parada de Eich Klink y andar hasta la estación de Dommeldange) hasta Dierkich y allí coger un autobús, el número 570, hasta Vianden.

El autobús te deja justo al lado de la oficina de turismo. Allí podéis pedir un mapa de la localidad y saber todo lo que podéis visitar. Para visitar el castillo tenéis que subir la empinada calle de la Grand Rue y a continuación seguir por la calle Montée du Chateau.

La entrada al castillo es de 7€ y te ofrecen un mapa muy esquemático del recorrido. Cada estancia, que son unas 22, tiene una placa explicativa en la pared en la que se explica qué se hacía en ella (las explicaciones están en francés). La ambientación de cada una de las salas es impecable ya que el castillo que se visita es una reconstrucción del castillo original, que se fue degradando y se aprovecharon las piedras para otras construcciones. Personalmente creemos que es una visita imprescindible si se viaja Luxemburgo, tanto por fuera como por dentro es un lugar de cuento.

Habitación
Cocina
Despacho

Bajando de nuevo por la calle Montée du Chateau y la Grand Rue encontramos una pequeña iglesia al lado del Hotel Heinz, de la cual sólo se puede visitar el claustro, que pertenecía a un antiguo convento trinitario de 1248. Sorprende el cruzar la puerta y encontrarte con tal obra arquitectónica.

Claustro
Otro punto de interés que tiene Vianden está justo al cruzar el punte viniendo desde la Grand Rue. A mano izquierda encontramos un busto de August Rodin que representa a Victor Hugo. Hugo residió en Vianden, en 1871, 3 meses de los 19 años de exilio de Francia en la casa de color blanco que queda justo en el lado opuesto de la escultura.

Casa de Victor Hugo
El pueblo no tiene mucho más, aunque recomendamos dar un paseo al lado del río y contemplar las vistas que se tienen del castillo y del pueblo.

Beaufort

Cerca del pueblo de Beaufort se encuentran los restos de un antiguo castillo del siglo XII que fue edificado en el mismo lugar donde hubo un campamento romano. El castillo tenia 5 niveles y su material de construcción fue la piedra arenisca. Con el tiempo el castillo se amplió pero se destruyó por los bombardeos de la Batalla de las Ardenas durante la 2a Guerra Mundial, y nunca se reconstruyó.

Castillo de Beaufort
Cuando visitas el castillo no puedes esperar ver una construcción de un castillo como tal, ya que sólo se conservan ciertos espacios y algunas paredes, pero aún y así vale la pena visitarlo ya que tiene un cierto encanto melancólico.

Interior del castillo
Se puede aparcar el coche al lado de la carretera, en un pequeño espacio que hace las funciones de parking. La entrada cuesta 4€, te dan un folleto explicativo de cada parte de lo que queda del castillo y con el precio de la entrada, al final de la visita, puedes probar un licor casero de ciruelas y grosellas negras.

Larrochette

En Larochette encontramos otro pueblo presidido por las ruinas del que era un castillo medieval. Se puede llegar andando desde el pueblo por unos caminos escarpados o bien por carretera. Para aparcar se puede hacer en las explanadas que hay a lado y lado de la carretera, justo frente a la entrada al castillo, de manera gratuita.

Castillo de Larrochette
Los horarios de visita del castillo es de 10h a 18h pero la última visita es media hora antes de la hora de cierre y por este motivo nos quedamos sin ver lo que queda de él. Aún y así, si llegáis tarde, la puerta de acceso está abierta y a mano izquierda hay un pequeño mirador desde el que se puede ver los restos del castillo y una torre del homenaje de 4 plantas datada de 1385.

Echternach

La ciudad de Echternarch es una preciosa ciudad medieval con raíces romanas ya que fue levantada sobre una villa romana del siglo I. Su plaza mayor está considerada como la plaza más bonita de todo el país y sus dos principales highlights son: la Basílica y la Abadía.

Plaza principal de Echternach
La ciudad nació alrededor del conjunto arquitectónico de la abadía. La Basílica fue reconstruida en 1862, pero quedó nuevamente en ruinas debido a los bombardeos de la 2a Guerra Mundial. Los vitrales que encontramos en el edificio son de los años 50 y su interior es bastante oscuro y sombrío debido a que hay pocas aberturas. La Basílica también cuenta con una cripta abovedada en la que encontramos las reliquias de San Willibrod en un sarcófago de mármol. De hecho, las reliquias, quedaron intactas del bombardeo por estar en la cripta.

Vista de la basílica 
Interior de la basílica
Próximo a la Basílica encontramos la Abadía, que fue reconstruida en el siglo XVIII. Actualmente en el edificio norte podemos visitar el Museo de la Abadía.

Es un pueblecito de ensueño. Parece que hayas entrado en una máquina del tiempo y hayas regresado al pasado mientras paseas por sus callejones. Cuando nosotros visitamos Echternach coincidió que se celebraba una feria medieval, lo cual le dió muchísimo más ambiente a la visita.

Bourglinster

Bourglinster cuenta con un castillo del siglo XVIII con dos torres de base circular encaladas que te dan la bienvenida a la construcción. Este edificio se construyó sobre las ruinas de una fortificación medieval que fue derruida por los franceses en el siglo XVII.

Entrada al castillo de Bourglinster
Cuando entras en el patio de armas puedes ver a mano derecha e izquierda dos restaurantes y enfrente tuyo el edificio principal donde se realizan exposiciones temporales. Si no puedes visitar el interior puedes bajar al foso, por los laterales de las torres de entrada hay el acceso, y rodear el edificio. En este antiguo foso, ahora convertido en jardín, encontramos los restos de otras construcciones y mirando el castillo te quedas boquiabierto al ver como de grande es, aunque desde el patio no lo pareciese.

Si vais en coche, a pocos metros de la entrada principal, hay un parking gratuito donde puedes dejar el vehículo.

Schengen

Si por algo conocemos Schengen es por los tratados que se han firmado en esta localidad luxemburguesa. Los tratados de 1985 y 1990 permitieron el libre tránsito por toda la Unión Europea Occidental, exceptuado Reino Unido, sin pasaporte.

Me hacía gracia ir a ver que había en la localidad, pero sinceramente no hay mucho. Una pequeña estructura de hormigón, ahora convertida en tienda de recuerdos, que fue el lugar donde se firmó el Tratado. Se firmó aquí porque era el punto simbólico, sobre el río, donde hace frontera Luxemburgo, Alemania y Francia.

Lugar donde se firmó el Tratado de Schengen
Después hay unos monumentos conmemorativos de todos los países que forman parte de este Tratado. Esos monumentos son: un espacio para poner candados organizado por países, un bosquecito de banderas y unos monolitos con estrellas en las que hay cosas representativas de cada país, podéis imaginar perfectamente que hay en la estrella que simboliza España...

Monumento para poner los candados en la franja de tu país
Bosque de banderas y memoriales de columnas de estrellas
Estrella dedicada a España

Si visitáis Luxemburgo, no dudéis en alejaros de la capital y adentraros en la campiña luxemburguesa, para disfrutar de sus paisajes y su patrimonio.

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