jueves, 25 de enero de 2018

Día 14: Descubrir Liverpool en un día

Royal Liver Building - Glo Ribas - Liverpool 2017
Viernes, 11 de agosto 2017

Primer día completo en Liverpool. Teníamos la intención de recorrer buena parte de la ciudad andando descubriendo cada uno de sus rincones más emblemáticos. Por eso, en este post, os contaremos todo lo que nosotros hicimos, y creemos que se puede hacer, durante un día en la ciudad de los Beatles.

Al lado del hotel descubrimos que teníamos un supermercado Tesco, así que al levantarnos fuimos a buscar algunas pastas y algo de leche para desayunar. Nos lo subimos en la habitación y acabamos de planear la mañana.

Nuestra primera parada era ir a la oficina de turismo que se encuentra en el Albert Dock. Es la única que hay en la ciudad y necesitábamos ir ya que la información que traíamos de casa era algo escasa. Al llegar a la oficina, a unos metros del museo The Beatles, vimos que estaba cerrada y decidimos hacer tiempo tomando un té en una cafetería. Llegada la hora en la que abría la oficina fuimos y pedimos que nos dieran un par de mapas de la ciudad y que nos contaran que podríamos ver/hacer. Nuestra sorpresa fue lo “simpática” que fue la señora que estaba en el puesto de información. Nos dio los mapas y gracias, porque por mucho que insistiéramos en que nos explicara algo sobre la ciudad no nos dijo ni mu. Así que bueno, nos apañaríamos con las cuatro cosas que llevábamos impresas desde casa.

Deshicimos camino y volvimos al inicio del Albert Dock. Justo frente al paseo que bordea el río Mersey encontramos tres imponentes edificios llamados Royal Liver Building, Cunard Building y Port of Liverpool Building. De los tres edificios reparamos más atención en el Royal Liver Building, que fue inaugurado en 1911 y era la sede del Royal Liver Assurance. Éste fue el primer edificio del mundo en ser construido en hormigón armado y en su momento fue el edificio más alto de Europa con 90m. Hoy por hoy es el edificio más emblemático de la ciudad y en la parte más alta podemos ver a los Liver Birds, uno de los símbolos de la ciudad, los cuales protegen la ciudad y el mar. Cuenta la leyenda que si estos dos pájaros salen volando la ciudad desaparecería. 

Royal Liver Building
Frente a ellos encontramos una escultura preciosa de los músicos que revolucionaron el panorama musical en los años 60, The Beatles. Es una escultura súper realista de los 4 andando por la ciudad y como no, no pudimos evitar hacer “cola” para hacernos una foto con ella.

The Beatles
Tras la foto con The Beatles, seguimos nuestro paseo por al lado del río. Allí nos encontramos, justo delante del Museum of Liverpool con unas curiosas esculturas con una forma híbrida entre cordero y banana llamado Superlambanana del escultor japonés Taro Chiezo. 

Toda la zona del Albert Dock está repleta de museos, la gran mayoría gratuitos. Al prepararnos el viaje vimos por internet que había un museo dedicado a la Esclavitud. En sí no es un tema demasiado agradable pero vimos unas reseñas tan positivas que decidimos visitarlo.
Realmente es una exposición que vale mucho la pena ya que se cuenta la historia de la esclavitud, hay frases y vídeos de testimonios reales y finalmente hay un montón de objetos relacionados con el tema, que hacen que se te pongan los pelos de punta y te ayudan a entender un poco más sobre esta parte de la historia universal. Recomendamos la visita al 100% ya que os hará entender mejor todo el pasado.

Superlambanana
Albert Dock
Entrada al museo de la esclavitud
Vitrinas expositivas del museo
En el mismo edificio donde se encuentra este museo hay otras plantas dedicadas a otros temas, como por ejemplo el Titanic. Todas las exposiciones que hay en este edificio son gratuitas así que si os queréis entretener o por mala pata se os pone a llover, sabéis que allí podéis matar el tiempo.

Seguidamente fuimos a visitar la Tate Modern de Liverpool. Como el homónimo museo londinense, la Tate Modern es un museo gratuito dedicado única y exclusivamente al arte contemporáneo. En sus salas encontraréis obras de artistas tan destacados como Duchamp, Leger, Pissarro, Picasso o Andy Warhol para poner unos ejemplos. Si queréis visitar una de las exposiciones temporales sí que se tiene que pagar una entrada, pero por lo demás es gratuito.

Andy Warhol en la Tate Modern
Eduardo Chillida
Sala dedicada a las exposiciones temporales
Acabamos de dar un paseo por la zona, que ya os decimos que a nosotros todo el Albert Dock nos fascinó, y llegó la hora de comer. En toda la área del muelle hay un montón de restaurantes y bares para comer pero nosotros nos decantamos por probar un Foodtruck. Si vais lo veréis seguro ya que es un autobús londinense. Para seros sincera en un principio nos decantamos por él por su aspecto, pero una vez probamos su comida… ¡Caímos rendidos a los pies de las cocineras! ¡La hamburguesa de pollo rebozado no puede ser más buena! Por no hablar de los aros de cebolla… ¡Espectaculares! No os marchéis de Liverpool sin comer allí. Hay mesas alrededor del autobús aunque el primer piso está habilitado como “comedor”.

¡Foodtruck donde comimos y que os recomendamos!
Mientras comíamos planeamos la ruta de la tarde. Paseamos por detrás del Royal Liver Building admirando la ancha avenida y contemplando los colosales edificios hasta llegar a la Liverpool Parish Church. Esta preciosa iglesia esta rodeada por un pequeño y coqueto jardín que sirvió como telón de fondo para las fotos de boda de una pareja de novios. Su interior no era nada del otro mundo ya que no tenía mucha concordancia con su exterior.

Liverpool Parish Church
Muy próximo a la Liverpool Parish Church encontramos el Ayuntamiento de Liverpool. La plaza que encontramos tras su fachada principal, la Exchange Flags, es muy interesante ya que se ubica una escultura que captará todos vuestros sentidos. Éste es el monumento dedicado a Horatio Nelson y recuerda todos sus logros. 
El Ayuntamiento se encuentra en la intersección de las calles High Street, Dale Street, Castle Street y Water Street y está considerado como uno de los mejores ayuntamientos del siglo XVIII. En este edificio no se encuentran todas las oficinas administrativas ya que están en diversos edificios distribuidos por la ciudad, éste solo sirve como suite cívica. Fue construido entre 1749 y 1754 a partir de un diseño de John Wood para substituir al antiguo ayuntamiento. En 1785 el edificio se amplió hacia el norte y en 1795 después de incendiarse se reconstruyó y se añadió una cúpula. 

Monumento a Horatio Nelson
Ayuntamiento
Llegados a este punto decidimos pasar por el hotel, que estaba a un par de esquinas del Ayuntamiento para descansar un ratito, tomarnos un té y recargar pilas.

Tras el descanso nos dirigimos a la Central Library. Como no, otra biblioteca que me dejó con la boca bien abierta. Su exterior es majestuoso y nos recordó muchísimo a la Public Library de Boston. Su interior aún es más sorprendente. Además de diferentes salas de consulta y de almacenamiento de ejemplares antiguos, encontramos un contraste bastante importante ya que está reformada con un estilo muy contemporáneo. No podéis de dejar de ver el suelo de la entrada a la biblioteca, el de la calle, ya que hay un montón de títulos de novelas inglesas con letras doradas… ¡una pasada!

Exterior de la biblioteca
Hall
Sala de lectura
Sala donde se almacenan documentos
Puerta de entrada


Una vez acabamos la visita nos dirigimos a Lime Street. Alli pudimos ver el exterior del St George Hall, un edificio de aire neoclásico que se usa una parte como teatro para conciertos, salas de reuniones y otra parte como juzgados de la ciudad. Frente a él se encuentra el Liverpool Empire, un teatro neoclásico que abrió sus puertas en 1925. Nuestro objetivo se encontraba justo al lado del Liverpool Empire, la Liverpool Lime Street Station. Queríamos mirar los horarios de los trenes hacia Chester y el precio del billete, ya que al día siguiente íbamos a pasar la mañana en esa preciosa ciudad. 


St George Hall y enfrente el Liverpool Empire
A partir de este momento fuimos paseando por el centro de la ciudad. Todo él es peatonal y se encuentra lleno de músicos callejeros a cada cual mejor. No dejéis pasar la oportunidad de pararos y escucharlos cantar y tocar, ya que muchos de ellos son verdaderos artistas. También en el centro se encuentra la torre Radio City

Radio City Tower
Ya era algo tarde, así que pasamos por el hotel a ducharnos y a arreglarnos para ir a cenar. Pero antes pasamos por la calle Mathew Street, que nos quedaba justo detrás de nuestro hotel y es el centro neurológico de todos los pubs de Liverpool. Entre ellos se encuentra el mítico The Cavern, lugar donde empezaron a tocar multitud de artistas de gran renombre, entre ellos Los Beatles. Veréis que hay 2 The Caverns, uno es el original y el otro es un pub nuevo, de los mismos dueños, que creemos que se ha hecho para liberar espacio del antiguo, ya que suele estar bastante lleno. Pero luego os contaremos más cositas del lugar.
Entrada al The Cavern
Buscamos con la tablet qué lugar nos podría gustar más y acabamos yendo a un restaurante italiano llamado The Olive que se encontraba en Castle Street, frente al Ayuntamiento. En esta calle encontraréis buena parte de los restaurantes de la ciudad los cuales siempre están llenos. 
En el restaurante tuvimos que esperar un poco a que nos pudieran dar una mesa, pero valió la pena la espera ya que la comida estaba riquísima.

Para acabar el día de manera redonda nos fuimos a tomar una pinta de cerveza al The Cavern. Suele haber algo de cola para entrar en el local antiguo pero nosotros tuvimos la suerte de entrar directos sin tener que esperar en la calle. Una vez entras se tiene que pagar una entrada para poder acceder y a continuación desciendes unos 3 pisos para llegar a la famosa Caverna. Me sorprendí al entrar ya que me imaginaba el lugar muy pequeño, pero dentro de lo que cabe hay mucho más espacio de lo que parece. Más que un bar o un lugar donde tomar algo parece un museo. Vitrinas con instrumentos expuestos, fotos, ladrillos escritos e incluso una tienda de souvenirs. 
Nos costó encontrar mesa, así que compartimos una con una pareja de japoneses. Esa noche había un grupo que tocaba canciones de los años 60 y a cualquiera que estaba allí se le iban los pies para bailar. Nos sorprendió que perfectos desconocidos se sacaban a bailar unos a otros y pasaban una noche de lo más divertida.
Antes de ir pensábamos que sería la típica turistada, pero una vez allí vimos que para nada era así. Si que había turistas pero la gran mayoría de las personas que había eran locales que iban a disfrutar de la música en directo, celebrar cumpleaños y tomarse una buena cerveza. 
Al nuevo The Cavern no fuimos pero imaginamos que no tiene ni por asomo el mismo encanto que el original, así que os animamos a ir al antiguo local (aunque os toque hacer algo de cola).

Bajando al The Cavern
Sala principal
Fotos de recuerdos del bar y los ladrillos firmados

Pasado un buen rato recogimos los bártulos y nos fuimos hacia el hotel, que estaba literalmente a la vuelta de la esquina.
Este primer día por Liverpool nos sirvió para, además de conocer la ciudad, no sugestionar nada antes de ir. Antes de estar pensábamos que sería una ciudad más, sin mucho por hacer, pero una vez allí nos estaba sorprendiendo bastante porque era todo lo opuesto a lo que teníamos en mente.

En el próximo post os contaremos qué se puede hacer durante una mañana en Chester y os acabaremos de mostrar algunas cosas que nos quedaban por ver de Liverpool.

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