domingo, 8 de octubre de 2017

Día 4: Descubriendo el sur de Irlanda

Blarney Castle - Glo Ribas -  Irlanda 2017
Martes 1 de agosto del 2017

Nuestro segundo día de ruta nos llevaría a conocer el sur de Irlanda. Empezamos por conocer las ciudades vecinas de Cobh y Cork; seguidamente nos dirigimos a conocer el Castillo de Blarney para ver y besar la piedra y pasear por sus jardines; a continuación fuimos al Ford Charles en Kinsale y para terminar nuestra ruta visitamos el circulo megalítico de Dromberg. Al terminar la ruta nos dirigimos a Killarney para pasar la noche.

Acompáñanos en este nuevo capítulo para conocer un poco sobre esta parte de la Isla Esmeralda.

Empezamos el día fuerte. Después de dejar lista la maleta bajamos a desayunar al comedor. Tal y como quedamos el día anterior con Barbara desayunaríamos un Full Irish Breakfast, pero además teníamos una mesa con un montón de cosas para poder comer mientras esperábamos a que nos sirvieran el desayuno recién hecho. 
Sin duda fue el mejor desayuno de todo el viaje, aunque de momento no lo sabíamos con certeza.

Mesa selfservice
Full Irish Breakfast
Una vez terminamos de desayunar, recogimos el equipaje y nos despedimos de Barbara para seguir nuestro camino.
Nuestra siguiente parada fue el pequeño y precioso pueblo costero de Cobh. Al llegar a la localidad aparcamos la furgoneta en un parking municipal gratuito al lado de la catedral. No recomendamos bajar con el vehículo al centro de la localidad ya que es muy pequeño y hay muy poco espacio destinado a aparcar.

Cobh es conocida por tener el segundo puerto natural más grande del mundo. Éste fue el punto de partida de unos 70.000 irlandeses hacia un mundo mejor, después de sufrir la Gran Hambruna, y también fue la última ciudad donde el Titanic hizo una parada antes de intentar cruzar el Océano Atlántico dirección a Nueva York 

Nuestra primera parada fue la catedral, pero igual que entramos salimos porque empezaban a celebrar misa, así que decidimos bajar al centro y dar un paseo.
Una vez abajo paseamos por el paseo marítimo admirando las casitas de colores; imaginando cómo sería ver el Titanic amarrado en el puerto, en la sede de la White Star Line, donde embarcaron 123 personas en el buque; y nos acordamos de las personas que abandonaron su país en busca de una vida mejor.

Sede de la White Star Line
Amarres originales desde donde zarpó el Titanic
Esculturas que recuerdan a inmigración de irlandeses
Frente marítimo de Cobh
Tras el paseo volvimos a la parte alta de la ciudad y visitamos la Catedral de St Colman. Se construyó entre 1868 y 1915 y fue financiada por comunidades irlandesas instaladas en Australia y Estados Unidos. Es de estilo neogótico francés y, respecto a la ciudad, tiene unas dimensiones desproporcionadas.

Catedral de St Colman
Interior de la catedral
Frente a la catedral hay otro icono de la ciudad, una hilera de casas de colores construidas en una calle muy empinada, ofreciendo un aspecto de acordeón muy curioso

Hilera de casas frente a la catedral
Volvimos a recoger nuestra furgoneta justo cuando empezaba a llover con fuerza. A continuación nos dirigíamos a la capital del condado, Cork. Aparcamos la furgoneta en el parking de un centro comercial, ya que después de dar unas cuantas vueltas no encontramos ningún hueco por la calle. 

Una vez con la furgo colocada fuimos a dar una vueltecita por la ciudad. Sinceramente es el lugar que menos me gustó de todo el viaje. Es una ciudad sin mucho a destacar y de un aspecto muy común. Si os viene de paso podéis hacer una parada para dar una vuelta, pero ir expresamente tampoco hace falta. Aún y así, de Cork, destacamos el English Market y la Catedral de St Fin Barre.

Centro de Cork
El English Market es un mercado de época victoriana con columnas y techos ornamentados. Es un lugar ideal para dar un paseo y ver los mejores productos de la la región y, si coincide con la hora de la comida, comprar algo para degustar en los puestos de take away. Nosotros, aún y visitarlo al medio día, no compramos nada para comer ya que aún no habíamos digerido el desayuno.

Fachada del English Market
Interior English Market
La Catedral de St Finn Barre se encuentra al suroeste del centro de la ciudad, en el lugar donde St Fin Barre fundó en el siglo VII un monasterio. En su interior encontramos una mezcla de estilos arquitectónicos como el gótico francés y fantasías medievales. La entrada a la catedral vale unos 5 euros y te facilitan un folleto en el que se explica las diferentes partes del edificio y con el que se te permite hacer una visita bastante completa del lugar.

Parte trasera de la catedral

Fachada principal
Interior de la catedral
Una vez finalizada la visita volvimos a recoger la furgoneta, pero antes compramos algo en el supermercado SuperValu para picar a media tarde.

Seguidamente nos dirigimos a Blarney para visitar su castillo. Frente al complejo del Blarney's Castle hay un parking gratuito para poder dejar los coches. La entrada al castillo y a los jardines, que no entra en la tarjeta del Patrimonio de Irlanda, es de 14€, podéis imaginaros nuestra cara al ver el precio, pero ya que habíamos llegado hasta allí decidimos pagarla y hacer la visita.

Primero dimos una vuelta por los jardines hasta llegar al castillo. Del castillo, datado del siglo XV, se conserva más bien poco, ya que está en ruinas, pero su elemento más destacado es la Blarney Stone, una piedra que se encuentra en lo más alto de la torre y la cual se debe besar del revés para que te conceda el don de la elocuencia.
Al llegar a la puerta del castillo había un indicador que nos marcaba que había más de 1h para ver y besar la piedra. Nos unimos a la cola y fuimos visitando la construcción a medida que ascendíamos. Una vez en la parte más alta de la torre David cumplió con el ritual de besar la piedra, pero yo me abstuve ya que de estar tanto rato de pie me dio un ataque de ciática que no me dejaba dar un paso.

Parte de los jardines
Blarney Castle
Interior del castillo
Parte alta de la torre
David besando la Blarney Stone
Cuando salimos del castillo seguimos nuestro paseo por los jardines de helechos, el arboreto y el Poison Garden, un jardín con plantas tóxicas muy interesante, hasta llegar a la preciosa mansión del siglo XVI.

Poison Garden
Arboreto
Mansión del siglo XVI
 Al terminar la visita nos pusimos dirección a Kinsale. En esta bonita localidad pesquera se encuentra el Fuerte de Charles, una de las fortificaciones en forma de estrella mejor conservadas de Europa, datada el siglo XVIII.

Una vez llegas Kinsale no hay demasiadas indicaciones para subir a la fortificación, pero nosotros encontramos fácil el camino al ponerle al GPS, como punto de interés, el Fuerte.
Al llegar ya estaba cerrado y no pudimos visitar su interior, sin embargo las vistas que se tienen desde esta posición son magníficas, así que os recomendamos enérgicamente que vayáis.

Fuerte de Charles
Vistas panorámicas del lugar
Al estar cerrado vimos el lugar en un momento y nos pusimos dirección al Círculo Megalítico de Dromgerb. Si encontrar el Fuerte fue algo complicado no quiero deciros este lugar. Por suerte había alguna que otra indicación.

La carretera que te conduce hasta el pequeño parking es de un sólo carril, así que se debe ir con bastante cuidado porque es muy estrecha. Al llegar no ves nada, ya que sólo se ven campos y ovejas. Para encontrar el círculo se tiene que cruzar una pequeña puerta de hierro y seguir el sendero hasta llegar a la explanada donde se encuentran los restos megalíticos.

Creo que si me tengo que quedar con un lugar de todo el viaje, creo sin duda que sería éste... Estábamos solos y no se porqué, ya que nunca antes me había pasado algo similar, noté como una energía, una paz, un algo, que hacía que conectara con el lugar y se me hacia complicado irme... es una sensación rara pero a la vez bonita.

Hay varios puntos de Irlanda donde encontraréis este tipo de restos arqueológicos, es más, nosotros visitamos otro en el condado de Limerick, y os recomendamos visitar alguno, ya que es como entrar en una máquina del tiempo y volver a la época prehistórica.

Círculo megalítico de Dromberg
Los demás restos arqueológicos que componen la zona
Estando allí empezó  a llover bastante y tuvimos que correr hasta el coche para no acabar empapados. Ahora tan sólo nos quedaba llegar a Killarney, donde teníamos nuestro albergue. Por el camino hicimos una parada técnica a un Lidl para poder comprar algo para la cena e ir al baño.

Llegamos a nuestro hostel llamado 3 Lakes a las 22h y la chica de recepción, que era española, nos hizo el check in en menos de 5 minutos, nos dio las llaves y nos dijo qué literas nos tocaban en nuestra habitación compartida de 10 personas. Como que no pudimos hacer fotos de la habitación os dejamos algunas de su web.

Exterior del hostel - Vía hostelworld.com

Nuestra habitación de 10 personas - Vía hostelworld.com
Al entrar había algunas persones en la cama, así que haciendo el mínimo ruido posible dejamos las cosas y fuimos a cenar.
Al volver nos encontramos las luces apagadas así que, intentando no hacer ruido, preparamos las cosas para al día siguiente y nos fuimos a dormir.

El día siguiente sería un día bastante completo, ya que realizaríamos el King of Kerry, el Ring of Skellig, la península de Dingle y acabaríamos en Limerick, pero todo ésto os lo contaremos en el siguiente post.

Mapa ruta día 4

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