domingo, 17 de septiembre de 2017

Día 3: Ruta por el sureste de Irlanda

Torre cilíndrica de Ardmore - Glo Ribas - Irlanda 2017
Lunes 31 de julio del 2017

Llegó el día de emprender la ruta por Irlanda. Nos esperaba un día bastante largo por delante hasta llegar a nuestro destino. Durante el primer día de ruta recorrimos los condados de Wicklow, Kilkenny y Waterford admirando algunos de sus punto de interés que más nos llamaron la atención.

Nos levantamos bastante pronto y nos fuimos del hostel sin desayunar, ya que el horario del desayuno era bastante más tarde de la hora prevista de salida. Como pagamos el hostel a la llegada tan sólo tuvimos que devolver las tarjetas de la habitación.

Nos dirigimos a Tara Station, a 10 minutos andando de O'Connell Bridge, para coger el tren hasta las oficinas de Enterprise a recoger nuestro vehículo. 
Decidimos coger el coche en una oficina que no estuviera en el centro de la ciudad ya que el precio cambiaba bastante y porque nos sería mucho más fácil para poder salir de la ciudad. Esta vez nos decidimos por alquilar una furgoneta. Sí, una furgoneta de reparto. El motivo para escoger este vehículo y no otro fue el precio, ya que estaba por la mitad de precio que un turismo. Esta vez no teníamos miedo por si entrarían o no las maletas en el maletero ya que en la caja de la furgo había sitio de sobras, es más, las tuvimos que apuntalar con la rueda de recambio para que no bailaran.

Una vez hecho el papeleo y mirar todos los desperfectos que tenía nuestra furgo, conectamos el GPS y nos lanzamos a la carretera.

¡Aquí David con nuestra compañera de viaje!
Nuestra primera parada fue Bray. Este pequeño pueblo costero al sur de Dubín lo visitamos muy fugazmente. Paramos simplemente para hacer un par de fotos para nuestros amigos Jose y Lluís los cuales vivieron una temporada en este pueblo. Pasamos por el centro del pueblo en coche y paramos un momento en el paseo marítimo y la playa.

Playa de Bray
Después de la visita relámpago, realizamos una parada en el supermercado Tesco que hay a la salida del pueblo. Como que no habíamos desayunado nada compramos un par de pintas de leche y unas pastas. Una vez desayunamos dentro de la furgo seguimos nuestra ruta hacia el sur.

La siguiente parada fue Glendalough. Al lado del centro religioso hay un pequeño parking gratuito donde dejamos la furgo para dirigirnos al centro de visitantes.
Queremos dejar claro que si se quiere visitar sólo el centro religioso se puede hacer de manera gratuita, pero si queréis visitar el centro de visitantes sí que se tiene que pagar entrada.

Nosotros lo visitamos porque queríamos comprar la tarjeta del Patrimonio de Irlanda, que se puede comprar en la primera atracción turística que se visita. Antes del viaje decidimos que sería una de las cosas que queríamos adquirir ya que a lo largo de la ruta visitaríamos bastantes elementos que forman parte del Patrimonio de Irlanda, además nos dimos cuenta que nos ahorraríamos bastante dinero. Esta tarjeta vale 40€, tiene una vigencia de 1 año desde la compra y entran un montón de lugares de toda la República de Irlanda.

En el centro de visitantes hay una exposición en la que se repasa la historia del lugar de una manera muy interactiva, didáctica y muy interesante.

Maqueta donde se ve como era el centro monástico de Glendalough
Deshaciendo el camino del centro de visitantes se llega a los restos del centro monástico.
El centro monástico se divide en dos entornos: Upper Lake y Lower Lake. Nosotros visitamos esta segunda zona ya que es donde se encuentran los edificios más importantes, aunque las vistas no son tan bonitas.

Dentro del Lower Lake las construcciones más destacadas son: la torre cilíndrica, del siglo X y de 33 metros de alto; la Catedral de St. Peter y St Paul, del siglo X; la Priest's House, datada del 1170; la Iglesia de St. Mary's, del siglo X; la Iglesia de St. Kieran y St Kevin Kitchen.

Torre Cilíndrica
Vista del cementerio
Restos de las construcciones que formaban parte del conjunto
Continuamos nuestro camino hacia el sur dirección Kilkenny. Por el camino pasamos por preciosos paisajes como los del Valle de Glendalough y los Montes Wicklow.

Valle de Glendalough
Llegamos a Kilkenny y ya era la hora de comer así que, como que el tiempo tampoco acompañaba, fuimos a buscar un lugar para sentarnos y reponer fuerzas. Fuimos una cadena de comida rápida que se llama Supermacs y pedimos fish and chips. ¡Sorprendentemente estaba muy bueno!

Tiene buena pinta, ¿eh?
Después de comer paró de llover y nos dirigimos a visitar el castillo de Kilkenny. En la taquilla presentamos nuestra tarjeta del Patrimonio de Irlanda, rellenamos el libro de registro y empezamos a visitarlo. En la entrada puedes recoger un panfleto con información de las salas que hizo que la visita fuera más didáctica.

El castillo es muy grande y sólo se visita una parte, que es la que está restaurada y reconstruida tal y como era la residencia de la poderosa familia Butler. El aspecto del castillo que vemos hoy se debe a las modificaciones que se hicieron en época victoriana. Los primeros indicios de esta construcción los hallamos en 1172 con la construcción de una torre de madera en este emplazamiento, ya que era un lugar estratégico; seguidamente sabemos que en 1192 se construyó el castillo en piedra con 4 torres de piedra, tres de las cuales aún se conservan. En 1391 el castillo fue comprado por la familia Butler, los cuales vivieron en él hasta 1935. Debido a que su mantenimiento era muy elevado en 1967 se entregó a la ciudad de Kilkenny.

Fachada principal del castillo
Comedor
Salón de lectura
Sala de juegos de los niños
Uno de los dormitorios
Long Room
Por la parte posterior del castillo encontramos los jardines con unas 20 Ha. de terreno. Nosotros por falta de tiempo no los recorrimos, así que disfrutamos de las vistas que nos ofrecían del castillo desde ellos.

Vista del castillo desde los jardines
De nuevo empezó a llover, así que tocaba poner rumbo hacia el coche y dirigirnos hacia nuestra siguiente parada, Waterford.
De camino a Waterford la lluvia no amainó... al contrario. Fue aparcar la furgo en un parking que había frente al centro histórico y empezar a caer el diluvio universal... esperamos 5 minutos a que aflojara y seguidamente empezamos nuestra visita relámpago, y nunca mejor dicho, por la ciudad.

La ciudad de Waterford se fundó como un puerto vikingo en 914 y en 1210 se ampliaron la murallas y la ciudad se convirtió en una de las ciudades más importantes de Irlanda. Es un pueblecito con encanto y si se tiene un buen día es agradable pasear por él. Nosotros, por contra, fuimos a ver sus edificios principales como: la Reginald's Tower, el edificio completo más antiguo del país y el primero en el que se usó la argamasa; y la Christ Church Cathedral, la única catedral neoclásica georgiana de Irlanda. Como os contamos, el aguacero que nos cayó nos impidió ver más de la ciudad.

Reginald's Tower
Christ Church Cathedral
Calles de Waterford
A continuación fuimos al último punto de la ruta antes de llegar a nuestro alojamiento. Nuestra siguiente parada era Ardmore. Este pequeño pueblo de 435 habitantes tiene las preciosas ruinas del Monasterio de St Declan.
Por suerte la lluvia se disipó y pudimos disfrutar del lugar sin mojarnos. Si os tenemos que ser sinceros no teníamos ni idea de lo que nos encontraríamos, pero por la descripción que leímos en la guía creímos que nos podría gustar. ¿Si nos gustó? ¡Nos encantó!
Las ruinas del asentamiento más antiguo del país se encuentran en una colina con vistas al mar. Su imponente torre circular de 30 metros de altura se alza en medio del campo santo y en un extremo encontramos las ruinas de la catedral. Creemos que es una de las paradas que se deben hacer si se visita la zona, seguro que no os defraudará.

Ruinas del Monasterio de St Declan
Catedral
Interior de las ruina de la catedral

Para terminar el día nos dirigimos hacia nuestro alojamiento. Éste se encontraba en Youghal, era un B&B regentado por Barbara, una señora encantadora que nos abrió las puerta y nos hizo sentir como en casa. Después de dos días compartiendo habitación y dormir en literas, agradecimos poder dormir en una cama cómoda.

Nuestra amplia habitación con vistas al mar
Después de dejar las cosas y decirle a Barbara que para desayunar al día siguiente queríamos un Full Irish Breakfast, fuimos al pueblo a cenar alguna cosa. Al ser lunes no es que estuviera demasiado animado pero encontramos un restaurante indio donde comimos muy bien y además muy tranquilos... ¡vamos, que eramos los únicos que estábamos en el local!

El cansancio era ya el protagonista del día y estábamos reventados, así que decidimos volver al B&B y descansar para prepararnos de cara a un nuevo día con muchos kilómetros por delante.


Mapa ruta día 3

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