domingo, 17 de abril de 2016

Día 2 Polonia: Lublin - Varsovia

Brama Karowska - Glo Ribas - Lublin 2016

Viernes, 25 de marzo 2016

Después de descansar toda la noche tocaba iniciar un día lleno de sorpresas y cosas nuevas por ver. Por delante nos quedaba descubrir la ciudad universitaria de Lublin y viajar de nuevo hasta Varsovia al cabo del día. 
Nuestra visita a Lublin fue muy especial porque nos acompañaron unos grandes bloggers de viajes, a la par de geniales personas, que nos contaron muchas cosas de la ciudad y nos introdujeron a la cultura y gastronomía polaca como nadie. 

Acompáñanos por este paseo por Lublin y te contamos todos los detalles de todo lo que puedes ver y hacer en la ciudad.

El despertador sonó a las 7.30h tiempo de arreglarnos, medio hacer la maleta y bajar al restaurante a desayunar. Al entrar en el buffet del hotel alucinamos porque era “pequeño” pero con una variedad de comida tradicional alucinante. Estaba todo muy rico y nos pusimos las botas ya que no sabíamos a qué hora pararíamos para comer.

Al terminar subimos en la habitación a guardar las cuatro cosas que nos quedaban por meter en la maleta. De pronto recibo un WhatsApp “¡Ei Glo! ¡¡Estamos a bajo!!” Eran nuestros anfitriones, nos esperaban en la recepción del hotel. Me empecé a poner nerviosa, cosa que siempre me pasa cuando desvirtualizar a bloggers, y les respondo “¡¡Bajamos!!”

Vamos a recepción, empiezo hablar con la recepcionista para hacer el check-out y de pronto escucho: “¡¡¡Hola!!!!” Me giro y allí estaban... ¡¡¡Adri y Gosi de Mola Viajar!!! Al saber que viven en Polonia, días antes del viaje, les mandamos un mensaje para que nos recomendaran cosillas para ver. Lo mejor es que pudimos cuadrar las agendas para estar ese día juntos. La chica de recepción flipó bastante al ver como nos saludábamos y la “ignoramos” un poco al dejar a medias el check-out pero en un momentillo volvimos a hacerle caso y terminamos la gestión. Mientras esperábamos a Jose empezamos a hablar, como si nos conociéramos de toda la vida, y nos explicaron más o menos lo que haríamos.

Una vez todos juntos, y hechas las presentaciones de rigor, nos dirigimos en busca de nuestro bólido para ponernos camino al Campo de Concentración de Majdanek.

La entrada al Campo de Concentración es gratuïta pero si vas en coche tienes que pagar una pequeña cantidad para poder acceder al parking. 
Una vez aparcamos fuimos al centro de visitantes. Allí, una trabajadora le estuvo contando a Gosi que se podía ver y le facilitó un plano para que pudiéramos saber qué era cada cosa.

Primero visitamos el monumento que hay en la entrada, desde él se tienen unas vistas panorámicas de todo el zona. Tras bajar, nos dirigimos a las primeras zonas visitables. Fue allí donde nos encontramos varios grupos de chavales con banderas de Israel que visitaban el campo de concentración. Deducimos que era un viaje de estudios en el que les enseñaban la historia del pueblo judío en Polonia (días después descubrimos que no nos equivocábamos ya que seguían nuestros pasos por Polonia)

Monumento conmemorativo
Vistas del campo de concentración desde el monumento
Grupo de estudiantes israelís vistando el campo
Entre la multitud de chavales, un señor mayor se acercó a nosotros al escucharnos hablar en castellano. Nos pregunta de donde eramos y acto seguido nos empieza a explicar su historia. De niño estuvo en un campo de concentración muy parecido al de Lublin. Pasó parte de su infancia en él hasta que fue trasladado a Auschwich del que logró escapar. Tras ello emigró a Uruguay donde vivió parte de su vida antes de trasladarse a vivir a Israel. Al escuchar su testimonio y al explicarnos algún que otro detalle de su experiencia en el campo nos quedamos alucinando, sin palabras… él sólo nos dijo una cosa:

“No se pongan tristes, esto ya pasó... ahora vayan, abran bien los ojos durante la visita y luego cuenten lo que han visto”

Empezamos a entrar a los distintos barracones. Los primeros que encontramos fueron los barracones de trabajo. Ahora, en algunos de ellos, hay expuestos diferentes plafones contando la historia del campo; en otros se encuentran almacenados enseres personales de los judíos que estaban en el campo de concentración, como por ejemplo zapatos.

Barracones de trabajo
Cientos y cientos de zapatos almacenados de los prisioneros
Terminada esta primera retahíla de barracones pasamos a otra parte del Campo. En ella habían más barracones conservados, otros muchos se perdieron, y en su interior se podían ver las literas donde pasaban las noches. En el primer barracón eran literas bastante grandes con lo que supusimos que las utilizaban todos aquellos que cabían en ella y en un segundo barracón había otras de más estrechas, como si fueran individuales, que probablemente las utilizaran 2 o tres personas como pasaba en Mauthaussen.

Barracó con literas comunes grandes
Barracón con literas comunes pequeñas
Retrocedimos nuestros pasos y andamos por al lado de esta zona. Allí había una exposición de fotos de la segunda Guerra Mundial en las que se podía ver como era Lublin y su legado judío. 
Viendo todo lo que habíamos visto hasta el momento nos sorprendió porque era muy extenso pero la realidad es que sólo habían construido un 20% de lo que era el proyecto real.

Tras este largo camino llegamos al punto más escalofriante de la visita. Primero visitamos el Mausoleo Majdanek donde se encuentran las cenizas de las víctimas incineradas… es algo escalofriante…

Mausoleo Majdanek
La montaña de cenizas que alberga su interior
Deshicimos unos pasos y visitamos la cámara de gas y los hornos crematorios… ya en la visita a Mauthausen me dejo sin palabras esa horrible sala y esta vez pasó lo mismo… los cinco nos quedamos mudos y sólo hacíamos que negar con la cabeza pensando en las barbaridades que se vivieron entre esas cuatro paredes…

Exterior cámara de gas
Sala de extracción
Cámara de gas
Volvimos al parking a por el coche y nos dirigimos hasta el centro histórico de Lublin. Lublin es una ciudad de unos 358.000 habitantes, considerada la 9a más poblada de todo el país. Esta se encuentra en las tierras altas del río Bystrytsia en la región histórica de Malapolska.

Aparcamos en la Plaza del Castillo ya que hay un a zona de parquímetro. Des de la escalinata del Castillo tenemos una magnífica vista de la plaza. Se pueden ver todas las casitas de colores dispuesta de manera semicircular orientadas hacia la imponente edificación.

Plaza del castillo
El Castillo de Lublin está situado en una colina y fue construido sobre los restos del anterior castillo datado entre el siglo XIV y XVI, el que vemos hoy es la reconstrucción que se realizó en el siglo XIX. En su patio interior se puede ver dos edificaciones originales de la primera construcción como son la Capilla de la Santa Trinidad y la Torre. Acceder al patio es gratuito pero si se quiere visitar el interior del castillo se debe pagar entrada ya que actualmente alberga el Museo de Lublin. Adri y Gosi nos contaban que en verano se suelen hacer conciertos en la plaza central del castillo. Debe ser bonito poder disfrutar de un espectáculo en un emplazamiento como este.


Exterior del castillo
Primer plano de la Torre y al fondo la Capilla de la Sta. Trinidad
Seguidamente cruzamos el puente que une el Castillo con la Ciudad Vieja. Cruzar la Brama Grodzka fue como entrar en una máquina del tiempo y trasladarnos a una època pasada. Antes de seguir con la visita decidimos ir a tomar una cervezas en un Pub Irlandés llamado U Szewca. Adri y Gosi nos contaron que era uno de sus lugares favoritos y que tenían un muy buen surtido de cervezas así que no nos lo pensamos 2 veces. 
Estuvimos un rato descansando y contándonos anécdotas de los viajes que habíamos hecho. Jose y David empezaron a contar todas sus aventuras por el mundo, incluidas todas las situaciones complicadas que han vivido pero que ahora ríen al recordarlas, y no podíamos parar de reír… nos lo pasamos realmente bien ese rato de descanso.

Después del receso nos pusimos de nuevo en marcha. Frente al Pub hay los restos de los cimientos de una antigua iglesia y un mirador espectacular que daba al castillo. Des de allí se tienen unas vistas panorámicas fantásticas de él.

Al fondo la Brama Godzka
Vistas del Castillo
Continuamos andando unos metros y llegamos a la preciosa Rynek, Plaza del Mercado. En el centro de la misma encontramos el edificio del Tribunal Real, construcción de estilo neoclásico que en el pasado funcionó como ayuntamiento. Alrededor de la plaza y sus calles adyacentes encontramos edificios coloridos y con decoraciones policromadas, o con los escudos familiares. Los chicos de Mola Viajar nos contaron que en verano toda la Rynek estaba llena de terracitas y que el ambiente que se respira es alucinante pero al ir en semana santa estaba todo bastante muerto ya que aún no hacía buen tiempo como para montar la terraza.

En una de las calles adyacentes encontramos una torre que se puede subir y tener unas vistas del centro histórico. Al ser viernes santo estaba cerrada y no pudimos acceder… nos quedamos con las ganas así que tendremos que volver con el buen tiempo para poder ver sus vistas.

Rynek y vista de la torre que no pudimos acceder
Rynek
Donde sí pudimos entrar fue en la Catedral. No es muy grande su interior pero es abrumador ya que del techo al suelo se encuentra decorada con frescos figurativos que representan el cielo con sus ángeles. Jamás había visto algo parecido y me encantó. 
La sociedad polaca es muy religiosa y en semana santa decoran las iglesias y hacen celebraciones, como la bendición de los huevos de pascua, que aquí en España no son conocidas. Pero lo que más nos sorprendió fueron las larguísimas colas que se forman para confesarse ya que aquí en España es poco común. En la catedral de Lublin había bastantes personas haciendo cola para ser atendidas, pero no había tantas como en Varsovia que la fila salía por la puerta del templo… ¡Alucinante!

Exterior de la Catedral
Interior del templo
Llegados a este punto miramos el reloj y decidimos que era hora para ir a comer. Adri y Gosi nos llevaron a degustar la magnífica gastronomía polaca en un típico restaurante que se encontraba en la Rynek llamado 
Gospoda Sielsko Anielsko . Como que no tenemos ni idea de polaco y solo habíamos escuchado como plato típico los Pierogis decidimos que Gosi escogiera el menú para compartir entre todos y degustar las delicatessen del país. Los platos elegidos fueron los típicos Pierogis (una especie de empanadilla rellenas de carne, setas, queso, col fermentada...) hervidos y fritos; y una carne asada deliciosa. Pensábamos que había poca comida y que tendríamos que pedir alguna cosa más pero… salimos rodando del restaurante.

Después de comer fuimos a buscar una casa de cambio para poder cambiar algo de euros pero no fue posible porque todas estaban cerradas así que aprovechamos y nos acercamos a ver la Brama Karowska. Ésta es el símbolo de la ciudad y conserva algunos restos de la muralla que protegía la ciudad en el siglo XIV.

Frente a la torre de Cracovia con Adri y Gosi
Como que ya anochecía nos animamos a ir a otro local a degustar una bebida típica de Polonia… ¡el Vodka! Pensamos que si fuéramos por nuestra cuenta no degustaríamos un buen vodka (al estar todo en polaco poco nos enteraríamos de lo que pone en las cartas y además desconocemos las buenas marcas) así que abusamos de la confianza de Gosi para que nos escogiera ella los que creían que serían más buenos. El local elegido fue el Św. Michał un sitio muy chulo que invitaba pasar largos ratos con los amigos charlando y echando unas risas. 
En una primera ronda nos pedimos uno vodka de limón y otro de frutos rojos para Adri, Jose y para mí, David al tener que conducir no tomó nada y Gosi se decantó por una cerveza. ¿Qué decir de los vodkas? ¡Estaban buenísimos! Jamás había probado los vodkas de sabores y decir que me enamoré perdidamente del de frutas del bosque. En una segunda ronda le pedimos a Gosi que nos pidiera uno normal porque ya que estábamos teníamos que probar el tradicional. Este ya era un pelín más fuerte pero igualmente muy bueno. Además los tomamos de la manera que se toman en Polonia: el chupito de vodka y acto seguido un traguito de coca-cola para rebajar la quemazón.

Todos juntos degustando unos Vodkas polacos
Salimos de la taberna que ya era oscuro y decidimos poner punto y final a la visita de la ciudad. Acompañamos a los chicos de Mola Viajar a casa y al llegar nos despedimos de ellos con un gran abrazo y prometimos que nos volveríamos a ver pronto por Barcelona.

Esta es el mapa de la ruta que hicimos por Lublin combinando el coche con la visita a pie:


Después de despedirnos seguimos las instrucciones que nos dieron para poder coger la autopista e ir hacia Varsovia. Esta vez no nos perdimos y en unas 3h llegamos a la capital del país.

Al llegar fuimos directamente a nuestro hotel situado frente al Palacio de la Ciencia y la Cultura, era el hotel Novotel Varsovia Centro. Tras hacer el check-in e indicarnos la hora del desayuno subimos hasta la planta 16 que era donde teníamos nuestras habitaciones. La habitación era bastante grande y el baño también grande. Las vistas de la habitación eran al Estadio Narodowy donde se celebró parte de la Eurocopa de Fútbol en el año 2012. Una vez instalados fuimos en busca y captura de algún lugar para cenar. Pero antes pasamos paseando por los pies del Palacio de la Ciencia y la Cultura para poder hacer alguna foto con la iluminación nocturna.

Habitación del Novotel Varsovia Centro
Palacio de la Ciencia y la Cultura
Dimos bastantes vueltas para encontrar un lugar para cenar porque estaba todo cerrado al ser festivo. Terminamos cenando en el King Kebab, una cadena de comida rápida de kebabs y otros platos turcos. No es que fueran manjares de los dioses pero se podían comer.

Una vez acabamos de cenar nos pusimos rumbo al hotel para descansar y cargar pilas porque el día siguiente nos tocaba recorrer buena parte del centro histórico de Varsovia andando.

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