jueves, 7 de mayo de 2015

Día 5: Lisboa - Madrid - Barcelona

Recortes de aeropuerto - Glo Ribas - Lisboa 2015

Lunes, 6 de abril 2015

Todo lo bueno llega a su fin y este fue el fin del descubrimiento de la maravillosa Lisboa. En este último día lo dedicaríamos hacer las cuatro compras de rigor y dar un último paseo por la ciudad.

Pero si queréis leer lo que hicimos en este último día, sigue leyendo este post.

Al levantarnos terminamos de montar la maleta y desayunamos como cada día. Vanessa nos preguntó sobre que hora iríamos hacia el aeropuerto. Le contestamos que al mediodía ya que al hacer escala en Madrid el vuelo salía a primera hora de la tarde. Le pedimos si podíamos dejar las maletas en el piso ya que teníamos que hacer 4 compras por la ciudad y no nos puso ningún tipo de problema.

Fuimos directos a la Rua dos Correeiros ya que es el eje comercial principal de Lisboa. Mientras hacíamos las compras empezó a llover y nos metimos en la pastelería A Brasileira a tomarnos el que sería uno de los últimos pastéis. Aprovechamos para preguntar si hay algún problema para llevarnos pasteles en el avión. La chica que nos atendió nos dijo que no hay ningún tipo de problema para embarcarlos, siempre que los compres con la caja. Así que después de comer volveríamos a comprarlos para que la familia los pudieran degustar.

Rua dos Correeiros
Como que seguía lloviendo y la ciudad se había vaciado considerablemente de turistas, decidimos intentar dar un paseo con el tranvía 28. Esta vez no tuvimos ningún problema para cogerlo aunque iba bastante lleno. Nuestra intención era dar toda la vuelta a la linea pero cuando llegó a la plaza Martim Muniz (inicio - fin del trayecto) Paró y el conductor dijo que todo el mundo se bajara. Así que si tenéis pensado pasearos con el tranvía pensar que al final os harán bajar y si queréis continuar deberéis pagar otro billete.

Disfrutando del paseo y de las vistas en la parte trasera del tranvía 28
La plaza no quedaba nada lejos de la zona de la estación de Rossio así que, como paró de llover, fuimos andando. Por el camino y viendo que llegaba el mediodía penamos que lo mejor sería comer algo y así nos olvidábamos de hacerlo en el aeropuerto.
Comimos en un bar restaurante, en la Praça Dom Pedro IV, donde había muchos lugareños así que pensamos que la comida seria buena. Y lo era. Comimos un plato combinado, esta vez para mi serian unas hamburguesas con patatas y David fue bacalao. Si no me falla la cabeza nos costó a los dos por unos 20€ más o menos.

Al salir caía el diluvio universal. Correr + adoquines = resbalón seguro... pues sí.. me resbalé más de una vez pero no me caí. Fuimos corriendo a la Pastelería A Brasileira a comprar los Pastéis para llevar. 6 pastéis nos costaron 6€ y nos lo pusieron una caja para poderlos subir al avión.

Nos tocó correr para coger el metro y luego para ir a recoger las maletas y guardar las cuatro compras en la maleta. Llegamos al piso chorreando, acabamos de montar maletas y nos despedimos de Vanessa. Le dimos las gracias por todo ya que muy a gusto en su casa, ella nos deseó feliz viaje y también nos dio las gracias por haber escogido su casa como nuestro alojamiento en la ciudad.
Por suerte dejó de llover cuando salimos del apartamento y nos dirigimos a la estación de metro de Cais do Sodré. De allí fuimos hasta Alameda donde hicimos trasbordo para llegar al aeropuerto.

Llegamos un pelín pillados de tiempo ya que teníamos que pasar por los mostradores de Iberia ya que facturábamos equipaje y al hacer escala en Madrid. Así que después de dar un poco de vuelta por la planta baja del aeropuerto, porque no encontrábamos los mostradores, subimos la planta de arriba y empezamos hacer los tramites.
Nos tocó el empleado más "saleroso" de la compañía y con más garbo (por favor leerlo con ironía jejeje). Le damos los papeles con el itinerario de vuelo y nos da los billetes. Me los miro y le digo "Oye perdona... los billetes de Madrid - Barcelona... ¿Dónde están? y me contesta "Es que aún no ha salido la puerta de embarque..." Me lo miro levantando una ceja a lo Carlos Sobera y David le dice "Y eso que tiene que ver... necesitamos los billetes de Lisboa - Madrid y Madrid - Barcelona y el equipaje facturado al destino final" Nos mira, suelta un bufido y dice "Ok... One moment... Tengo que preguntar como se hace" Sin cambiar la cara ni un momento pasaron 10 minutos larguísimos entre lo que se levanto un par de veces a preguntar y finalmente nos dio los billetes. Los de ida nos sentábamos separados David al principio y yo en la cola del avión.

Pasamos los controles de seguridad y fuimos hacia la zona donde tendríamos que embarcar. Esperamos sólo una media hora y salimos más o menos puntuales hacia Madrid. El vuelo fue tranquilo, iba sufriendo porque era la primera vez que volaba sin nadie conocido a mi lado pero bueno como que me tomo los tranquilizantes mes pasé la horita y media durmiendo, igual que mis compañeras de asiento.

Zona donde esperamos para embarcar hacia Madrid
Una vez llegamos a Madrid teníamos 2:55h de escala. Nos dio tiempo de pasear por las tiendas, cenar algo en el McDonals, y andar mucho. La puerta de embarque no la pusieron hasta casi casi 10 min. del embarque así que podéis imaginaros que la espera se hizo eterna.

Jumping in Barajas
Paseando y paseando por la T4 matando el rato
En este vuelo si que estábamos sentados juntos en la parte de la cola del avión. Llegamos bastante puntuales a Barcelona donde nos esperaban mis padres y mi hermana para acompañarnos a casa.

Hasta aquí el Diario de Lisboa. Conocer Lisboa y Sintra ha sido una experiencia fantástica ya que jamás me hubiera imaginado que fuera tan bonito, que su gente fuera tan servicial y su gastronomía tan deliciosa. Así que os animo a que conozcáis nuestro país vecino al que lo tenemos tan olvidado.

1 comentario:

  1. Qué ganas tengo de volver a Lisboa! Es una de las ciudades que más me ha gustado

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