domingo, 28 de agosto de 2016

Día 3: Isla de Korcula - Bosnia: Pocitelj - Blagaj - Mostar

Stari Most - Glo Ribas - Mostar 2016
Viernes, 15 de julio 2016

Este día dejamos Croacia para ir a Bosnia. 
Por el tiempo establecido para la ruta nos podíamos permitir acercarnos al país vecino y visitar un par de cosas antes de llegar a Mostar. Fue un día lluvioso y con bastante frió, pero aún y así, la primera toma de contacto, hizo que me quedara con ganas de conocer más Bosnia.
A continuación os contamos con detalle todo lo que hicimos ese día.
Una vez nos levantamos fuimos a buscar algo de desayuno en el súper. En Croacia hay básicamente dos cadenas de supermercados grandes el Konzum o el Tommy en las que tienen una zona de horno de pan. Desayunamos delante del puerto y vimos que tendríamos un día meteorológicamente complicado porque hacía aire y estaba muy nublado. Volvimos al alojamiento a recoger las cosas y dejarle las llaves a un señor que había en la cocina de la casa. David fue a por el coche, que estaba bastante lejos del alojamiento y era un fastidio ir cargados con las maletas, y yo lo esperé con las maletas frente del puerto. Mientras esperaba empezó a llover, por suerte no tardó demasiado en llegar y no terminé demasiado empapada.

Como que era temprano fuimos a ver la Isla. Nuestra primer parada fue un pueblo llamado Pupnat. Creíamos que habría algo pero nada... si pasáis podéis verlo desde la carretera porque desde allí las vistas son bonitas.
Pupnat
Dejamos atrás el pueblo para acercarnos a una playa cercana llamada Pupnatska Luka. La carretera para acceder a ella es bastante estrecha y complicada, con curvas y cambios de rasantes importantes, pero vale la pena poder acercarte. Una vez llegas cerca de la playa hay como una zona de aparcamiento, en la carretera y una sombrilla con un chico que te cobra el aparcamiento. Nosotros nos libramos de pagar porque llegamos antes de que estuviera esperando a los bañistas. Una vez nos adentramos en la cala alucinamos con lo que teníamos delante. Una maravillosa cala desierta de turistas con enormes pierdas y aguas cristalinas. Sin duda una preciosidad. Además un rayito de sol asomó y el aspecto cambió totalmente de verla nublada.

Camino que conduce a la playa
Panorámica de la cala
El sol nos hizo una visita
Vista de la cala desde la carretera
Deshicimos caminos y nos fuimos a Cara. Otro pueblo que era del mismo estilo que Pupnat... Vamos, que estaba desierto. Como que las demás localidades nos quedaban a la otra punta de la isla decidimos ir hacia el ferry, que en teoría teníamos hora a la 13h, pero si llegas antes o después de la hora reservada te dejan subir igualmente.

Cara
El ferry salió puntual dirección Orebic. No se movía para nada pero el aire que hacía era realmente fuerte y fresco, y nos sirvió para relajarnos hasta llegar a la orilla. Al llegar desembarcamos y deshicimos el camino que habíamos hecho el día anterior. Al llegar a Ston paramos un segundo para hacer la foto de las murallas desde un punto que vimos el día anterior, pero no pudimos parar exactamente allí, y lo hicimos un poco más adelante para ver bien las murallas y las salinas.

Relax en el ferry
Murallas de Ston
Salinas
Después de la parada nos pusimos rumbo a Bosnia Herzegovina, dirección Neum. El paso de la frontera fue rápido, ya que no había nada de cola saliendo de Croacia. Simplemente nos miraron los pasaportes y nos dejaron circular, la pena es que no nos pusieron sello de entrada al país.

Después de unos minutos llegamos a Neum. Nuestra intención no era parar, pero era el mediodía y ya empezábamos a tener hambre. Bajamos por la empinada carretera que lleva a la playa y aparcamos enfrente de un banco (sorprendentemente no se pagaba, pero nos tenía en vilo e íbamos vigilando que no se acercara ningún policía.) Estaba saturado de gente que iba a la playa, que recogía el coche de un parking grande que hay o bien que estaba por la zona baja del hotel comiendo o tomando algo. Fue aparcar y ponerse a llover a saco. Fuimos a preguntar a uno de los restaurantes que había si aceptaban tarjetas de crédito pero nos dijo que no y que podíamos cambiar dinero en el banco. Así lo hicimos, fuimos al banco y cambiamos 50€ a Marcos Convertibles.
Comimos en el mismo sitio donde preguntamos. David escogió una hamburguesa de buey y yo una cheeseburger y cuando nos trajeron los platos... ¡nos queríamos morir! ¡Madre mía cuanta cantidad de comida! Nos costó acabarla pero lo conseguimos.

David con la fanta Pipi
Atención a la Cheeseburguer!!
Cuando vimos que otro chaparrón aflojaba fuimos a coger el coche y seguir nuestra ruta. Conducíamos utilizando la lógica porque nuestro GPS se cansó de guiarnos. Al final en una carretera estrecha, y un poco chunga, nos paramos un momento, lo reseteé y... Carmen (la voz del GPS y ya la manera que nos dirigimos a este cacharro hasta el final del viaje) quiso volver a trabajar.

Aquí una de las carreteras por las que circulamos
Nuestra segunda parada en Bosnia era Pocitelj, un pequeño pueblecito situado en el valle del río Neretva. Ya en el 1444 existía y era una fortaleza húngara pero en el 1471 el imperio Otomano tomó posesión de él ya que era un punto estratégico para ir hacia occidente. En esta pequeña ciudad sobre una pendiente podemos encontrar diferentes espacios como una cocina pública, la zona de bazar, murallas, la torre del reloj, la mezquita Hdzi Alija rodeada por su Medrassa y un Hammam. Es un pueblecito precioso para dar un paseo y admirar su arquitectura. Personalmente me fascinó porque era la primera vez que visitaba un país musulmán y, aún y estar a pocos kilómetros de Croacia, se notaba una diferencia cultural espectacular.

Panorámica del Pocitelj
Plano del pueblo
Hammam
Mezquita
No tardamos mucho rato en poner rumbo hacia nuestro siguiente destino, porque empezaba a hacer frío y a llover... al venir de unos días de tanto calor no pensábamos que los pantalones cortos serían un problema.
Nuestra siguiente parada era Blagaj, un lugar muy próximo a la ciudad de Mostar. Tan sólo llegar unos señores nos indicaron dónde aparcar y les pagamos la tarifa, que no era excesiva. Una vez dejamos el coche nos dirigimos hacia el monasterio. Antes de llegar al lugar tuvimos que resguardarnos bajo las tiendecitas de souvenirs porque empezó a llover con ganas y no fue hasta que dio un respiro que nos dirigimos al centro.
En Blagaj es donde podemos admirar el nacimiento del río Buna que discurre por el interior de las colinas y aparece por la caverna de piedra caliza, que se considera unos de los nacimientos de río más espectaculares de Europa. Se puede pasar por encima del río a través de unos puentes que conducen a una área de restauración donde puedes tomarte algo. Pero un factor que hace de este sitio un lugar precioso es el monasterio, llamado Tekija, construido entre los siglos XV -XVI durante el reinado del Mufti de Mostar: Ziyauddin-Ahmed ibni Mustafa el cual es de culto Dervish.

Blagaj
Mientras admirábamos el lugar empezó a llover con ganas, rayos y truenos incluidos, así que decidimos que era hora de irnos porque sin paraguas era imposible permanecer en el lugar. Intentando volver al coche nos tuvimos que volver a refugiar bajo una de las casetas de madera que había en la carretera esperando a que amainara, pero tampoco nos servía de mucho porque se calaba el agua. Por un momento pensamos hacer autoestop hasta el parking de arriba, pero desgraciadamente todos los coches que iban en esa dirección estaban llenos. Después de unos 20 minutos paró un poco de llover y empezamos a correr hacia el coche.

¿Parará de llover?
Al llegar al coche nos secamos con las toallas y nos pusimos rumbo a Mostar. antes de visitar la ciudad nos fuimos hacia el hotel porque entre el aire que hacía y el tormentón que estaba cayendo era imposible hacer nada. Nos alojamos a las afueras de la ciudad en un hotel que estaba super bien. Estuvimos en él hasta las 19:00h, cuando ya vimos que el temporal amainaba y podíamos hacer algo de turismo.

Nuestra habitación doble resultó ser triple
Era una habitación enorme
El baño
Aparcamos justo al lado del margen izquierdo del río y nos dirigimos a visitar esa zona de la ciudad antigua. Sus calles empedradas, sus casas con tejados de pizarra y el ambiente hicieron que cayera rendida a los pies de esta ciudad. Para nada en el mundo pensaba que tuviera un flechazo con ella. Fuimos deambulando hasta llegar a la mezquita Koski Mehmed-pašina. Esta mezquita fue construida a principios del siglo XVII. Se puede visitar e incluso se puede subir al minarete desde el cual dicen que hay unas muy buenas vistas de la ciudad. A la hora que llegamos la mezquita estaba cerrada y gracias a este motivo nos pudimos "colar" a la parte trasera de la mezquita en la que hay un pequeño parque con unas vistas espectaculares del Stari Most (Puente viejo).

Calle principal de la zona izquierda del río
Vista del puente
Todo lo que está prohibido en el recinto de la mezquita
Mezquita Koski Mehmed-pašina
El mejor lugar para ver el Stari Most
Una vez disfrutamos de las vistas volvimos a deshacer el camino para llegar al Stari Most para cruzarlo. Esta maravilla de puente, originalmente del siglo XVII, fue destruido durante la guerra de Bosnia, el 9 de noviembre de 1993, convirtiéndose en ese momento en un símbolo de la guerra. En el 2004 se reinauguró y se transformo en un símbolo de reconciliación entre Bosnia y Herzegovina. Es curioso cruzarlo y admirar las vistas desde su punto más alto, donde un día al año celebran el concurso de saltos al río Neretva. A lado y lado encontramos dos altas torres, Torre Halebija y la Torre Tara, datadas del siglo XVII.

Vamos a cruzar el puente
Justo en el centro
Vista de Mostar 1
Vista de Mostar 2
Don't Forget!
Vista del puente desde el lado derecho del río
Una vez cruzamos el puente paseamos por la ribera derecha de la ciudad hasta el punto que encontramos para poder bajar a la zona del río, con el objetivo de tener otra perspectiva del majestuoso puente. Cuando bajamos escuchamos como las mezquitas llamaban a la oración a toda la población musulmana de Mostar. Fue un hecho que me sorprendió, porque era la primera vez que lo escuchaba y me pareció muy curioso.

Calle comercia del lado derecho del río
Rincones de Mostar
El Stari Most des del río Neretva
Se acercaba la hora de cenar y nos apetecía comer burek (es un tipo de empanada o pastel realizado con pasta filo relleno de carne, queso o espinacas) pero desgraciadamente no encontramos ningún sitio que lo sirvieran para cenar, así que fuimos a comer a un restaurante turco donde escogimos un plato para compartir con diferentes tipos de carnes sazonadas al estilo turco.

Nuestra cena
Al terminar de cenar, y aunque hacía bastante aire y frío, fuimos a dar una paseo nocturno y a tomar unas cervezas al lado derecho del río. Cuando el cansancio apareció fuimos a buscar el coche y nos dirigimos hacia el hotel.

Aquí termina el tercer día de nuestro viaje. Al día siguiente nos esperaba una pequeña ruta por Bosnia hasta volver a Croacia y un ferry para cruzar a la isla de Brac.

Mapa de la ruta:

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