domingo, 29 de mayo de 2016

Día 3 Polonia: Paseando por Varsovia 1: Casco Antiguo - Ciudad Nueva - Guetto Judío


Palacio Real - Glo Ribas - Varsovia 2016
Sábado, 26 de marzo 2016

Varsovia no es una de las ciudades que la gente destaque de Polonia, siempre sobresale más Cracovia que no la capital del país. Muchos de los comentarios que recibimos antes de ir era que no valía demasiado la pena visitarla ya que les había defraudado, imagino que en comparación con Cracovia.

Nosotros decidimos que eso no fuera así, al menos en esta primera visita. Teníamos un día entero por delante repleto de cosas fantásticas por descubrir y así lo hicimos. Prometo llevaros a descubrir una ciudad maravillosa, llena de historia y de lugares que seguro que no borraré de mi memoria. ¿Te lo vas a perder?

La noche anterior decidimos no pegarnos el madrugón porque el centro histórico de Varsovia no es demasiado grande y se podía ver con facilidad andando, tal y como lo hicimos nosotros. Al abrir las cortinas de la habitación nos llevamos una buena sorpresa… ¡estaba lloviendo a cantaros! Comparado con el día anterior, que fue espectacular, este era realmente espantoso pero… personalmente me gustaba… ya que la ciudad tomaba un cáliz distinto. Así que quedamos a las 9:15h en la puerta de la habitación de Jose para bajar a desayunar.

Cuando vimos el buffet del desayuno alucinamos de lo grande que era y de la cantidad de cosas que había. Eso sí, parecía que estuviéramos viviendo una escena de la película Los Juegos del Hambre porque la peña iba a saco. Nos pusimos hasta los topes de comida porque de esta manera podríamos comer más tarde y aprovechar más tiempo visitando cosas.

Cuando salimos del hotel enfilamos la avenida Aleje Jerozolimskie hasta llegar a la calle comercial Ulica Nowy Swiat. La recorrimos entera admirando sus pequeñas tiendas, casi todas cerradas al ser Sábado Santo. Esta calle desde el siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial fue la principal calle comercial de la ciudad. Con la destrucción de la ciudad en 1944 esta calle también fue arrasada, por eso los trabajos de reconstrucción también se realizaron de manera meticulosa en ella. Siguiendo esta calle se enlaza con la calle Ulica Krakowskie Przedmiéscie o, como popularmente se conoce, Camino Real.

El Camino Real recibe este nombre porque desde el siglo XVI ha sido utilizado por los reyes para trasladarse del Palacio Real hasta sus residencias veraniegas. Lo primero que nos encontramos fue con la Sede de la Academia Polaca de Ciencias, albergada en el Palacio Staszic, y frente a ella una escultura sedente del gran astrónomo Nicolás Copérnico. Es muy curioso como en el suelo, alrededor de ella, hay la representación del sistema solar con los diferentes planetas. 
Alrededor de la plaza, y en toda la ciudad, encontraréis bancos interactivos en los que si pulsas un botón automáticamente se reproducen piezas de Frederic Chopin.

Academia polaca de Ciencias y escultura de Nicolás Copérnico
Banco interactivo en el que suenan piezas de Chopin
Dejando a nuestras espaldas la Academia encontramos a mano derecha la Iglesia de la Santa Cruz. Es uno de los lugares más importantes de la ciudad. El rey Juan III Sobieski, en 1683, antes de partir hacia Viena, encomendó a Dios su destino y el de la patria. En los pilares del templo encontramos diferentes sepulturas pero la que más destaca es la que encontramos en el primer pilar de la nave central, al lado izquierdo, donde se dio sepultura al corazón de Frederic Chopin. El compositor polaco fue enterrado en París pero por deseo del músico su corazón fue trasladado a la capital polaca y enterrado en la Iglesia de la Santa Cruz. También en esta iglesia encontramos la sepultura del Nobel de Literatura Wladyslaw Reymont.

Iglesia de la Santa Cruz
Vista del interior desde la nave central
Sepultura donde se encuentra el corazón de Chopin
Siguiendo la senda del Camino Real encontramos a mano derecha parte del campus de la Universidad. La Universidad Real de Varsovia se fundó el año 1816 cuando con la partición de Polonia, Varsovia quedó aislada del centro académico más antiguo e influyente, que era Cracovia.

En la puerta de la Universidad Real de Varsovia
Al lado de la Universidad encontramos la Iglesia de San José. Esta iglesia fue una de las que se salvaron de la Segunda Guerra Mundial. Accedimos a su interior ya que leímos que se conservaba intacto… no se si es que estamos acostumbrados a ver otro tipo de iglesias pero la encontramos algo sobria, sin apenas decoración, que no quiere decir que no nos gustara…cuando visitamos distintas iglesias de la ciudad nos dimos cuenta que ésta era la tónica general de todos los templos.

Iglesia de San José
Llegados a este punto nos desviamos a la izquierda y tomamos la calle Gen. Michala Torkazewskiego - Karaszewicza para acercarnos a ver la Tumba del Soldado Desconocido. Detrás del fragmento de edificio encontramos el inicio de los Jardines Sajones. Al empezar a llover de nuevo, desestimamos el paseo por ellos. Cuando ya nos íbamos vimos llegar a la plaza tres soldados uniformados con sus armas apoyadas en sus hombros. Nos quedamos extrañados, miramos el reloj y vimos que eran las 12h… ¡El Cambio de Guardia! No dimos la vuelta y echamos a correr hasta el memorial, no nos queríamos perder la ceremonia. Con un silencio sepulcral por todos los presentes y bajo nuestros paraguas pudimos disfrutar de él. Terminado el cambio, volvimos a buscar el Camino Real para seguir con nuestro paseo.

Tumba del soldado desconocido
Jardines sajones
Inicio del cambio de guardia
A las 12h se produce el cambio de guardia
Frente a la calle Gen. Michala Torkazewskiego - Karaszewicza encontraréis el famoso Hotel Bristol. Uno de los más antiguos, caros y lujosos de la ciudad y justo a su lado el Palacio Namiestnikowski, el Palacio Presidencial, es el palacio más grande de Varsovia. Este aspecto lo adquirió en el siglo XIX tras una importante remodelación y curiosamente no sufrió ningún desperfecto tras la II Guerra Mundial. Fue el lugar donde en el 1955 se firmó el Pacto de Varsovia y en el 1989 se mantuvieron la conversaciones de la Mesa Redonda. En 1994 fue cuando se decidió que este edificio se convirtiera en sede presidencial. Podemos reconocerlo por su aspecto barroco, ya que su construcción se inició en 1643, por los cuatro leones de piedra que hay en la entrada y por la escultura ecuestre que vemos enfrente de él.

Hotel Bristol
Palacio Namiestnikowski
Tras el paseo por el Camino Real se llega a la Plaza del Castillo que marca el inicio de la Stare Miasto, Ciudad Vieja. Es una plaza triangular en la que encontramos la Columna de Segismundo II, que es el monumento más antiguo de la ciudad fechado en el 1644. Tiene una altura de 22m y actualmente se conserva la escultura original pero la columna en sí fue substituida, la original se puede ver reposando en el suelo al lado derecho del castillo.
El Castillo Real fue construido en 1596 en estilo Barroco. Su construcción se llevó a cabo cuando los reyes trasladaron su corte desde Cracovia. Desgraciadamente este edificio fue arrasado por los alemanes tras la II Guerra Mundial y fue reconstruido en 1971.

Plaza del Castillo. A la derecha la columna de Segismundo II - a la izquierda Palacio Real
A continuación nos sumergimos en la Ciudad Vieja. Las calles estrechas invitan a deambular pero la gran cantidad de turistas impiden hacerlo con tranquilidad. Lo que nos encontramos primero fue con la Catedral de San Juan de Varsovia. Ésta se encuentra en una estrecha calle pero hace notar su presencia por su magnificente fachada. Se empezó a construir en el siglo XIV en estilo gótico mazoviano pero tras la II Guerra Mundial se restauró porque fue otro de los edificios que quedó arrasado. 

Catedral de San Juan de Varsovia
Interior de la catedral
Si se continua por la calle Swietojanska se llega a la Rynek Starego Miasta, o la antigua plaza del mercado. Es una plaza rectangular, rodeada por edificios altos y coloridos de época renacentista y barroca. Es una plaza preciosa en la que me hubiera gustado quedarme sentada en un banco viendo pasar a la gente, pero la climatología no lo permitía ya que seguía lloviendo. Pero todas las miradas en esta plaza se concentran en el centro, el lugar donde se encuentra la heroína de la ciudad, la Sirena Szawa. Comparto con vosotros la leyenda de la Sirena ya que cuando la leí me pareció preciosa:

Cuenta la leyenda que dos sirenas fueron nadando desde el Océano Atlántico hasta el Mar Báltico.
Una de ellas atraída por unas rocas se acercó al puerto de Copenhague y allí se quedó. La otra sirena continuó nadando por el Mar Báltico hasta llegar al golfo de Gdanskdesde allí continuó nadando por el río Vístula. El río la condujo a la ciudad vieja de lo que ahora es el centro de Varsovia y allí decidió quedarse.
Los pescadores de la zona pronto empezaron a notar como alguien andaba enredando las redes y liberando los peces. Los pescadores sorprendidos por su canto, no le hicieron daño. Un rico mercader pensando en el dinero que podría sacar con el canto de la sirena la secuestró un día, pero el hijo de un pescador fue a su rescate, la liberó y la trajo de vuelta a la ciudad.
La sirena agradecida, prometió que siempre defendería la ciudad y por eso aparece en el escudo de la ciudad la sirena con un escudo y una espada. (Vía En Polonia)

Rynek Starego Miasta
Sirena Szawa
Después de pasear por la plaza enfilamos la calle Nowomiejska que nos lleva hasta la Ciudad Nueva o Nowe Miasto. Antes, por eso, nos encontramos con la imponente Barbacana del siglo XVI, que formaba parte de las murallas de la ciudad. Esta fue totalmente destruida tras la II Guerra Mundial y reconstruida al terminarse el conflicto.

Barbacana
Una vez cruzas la Barbacana entras en la ciudad nueva. Lo primero que encontramos a mano izquierda es la Iglesia del Espíritu Santo. Fue en este lugar donde hubo una primera pequeña iglesia de madera de estilo gótico.
Enfrente de ella, en el número 15, encontramos la casa natal, ahora también museo, de la científica Marie Curie. Desgraciadamente no pudimos ver su fachada porque estaba, como no, en obras, así que decidimos seguir andando y acercarnos a la Plaza Nueva del Mercado. 

A la izquierda la Iglesia del Espiritu Sabnto
Lo que hay detrás del andamio es el museo Marie Curie 

Cuando llegamos a la plaza vimos que estaba repleta de puestos de comida y se artesanías. Como que ya era la hora de comer pensamos que sería un buen lugar para hacer una parada. Pero antes visitamos la pequeña iglesia de San Casimiro que se encuentra en uno de los extremos de la plaza.

La Iglesia de San Casimiro es un templo barroco construido entre 1688-1692, con los fondos de Juan III Sobieski y su mujer Maria Casimira, en motivo de agradecimiento por el don de la victoria de la batalla de Viena. Como las demás iglesias que vimos por Varsovia, tenía un interior sobrio y unas paredes totalmente blancas. Llama la atención su planta centralizada y la cripta, que se puede ver desde la entrada.

Plaza nueva del mercado  y la Iglesia de San Casimiro al fondo

Una vez realizada la visita comimos en un puesto donde hacían comida húngara. Por mi parte era la primera vez que probaba algo de allí y puedo decir que ¡me chifló! Comimos un Lángos, un tipo de empanadilla enorme hecha con masa parecida a la de los churros a la que acompañas con lo que prefieras, David se decantó a probarla con queso y crema y Jose y yo la que era tipo Hot Dog.

Puesto callejero de Langos
Enfilamos la calle que pasa por delante de la Iglesia de San Casimiro y llegamos a la Iglesia de la Visitación de la Virgen. Es una iglesia que exteriormente nos llamó la atención por ser majestuosa y estar construida con ladrillo. Su interior tampoco nos decepcionó ya que es una de las más antiguas de la ciudad. Fue construida entre 1409-1411 pero, como ocurrió en toda la ciudad, la destruyeron en el 1944. En su interior pudimos ver de nuevo la bendición de los huevos de Pascua. Es muy curioso ver a grandes y pequeños con un cestito de mimbre y los huevo pintados por el medio de la calle dirigiéndose a las iglesias para que el capellán los bendiga.

Iglesia de la Visitación de la Virgen
Interior del templo
Bendición de los huevos de pascua
Tras la visita fuimos a mirar que las vistas del barrio de Praga y nos encontramos con la sorpresa de descubrir una escultura de Marie Curie. Las vistas del otro lado del río son impresionantes.

Escultura de Marie Curie
Deshicimos camino y nos dirigimos de nuevo cerca de la Barbacana. Allí entramos en un local a tomarnos un café para entrar en calor y planear todo lo que teníamos previsto ver a partir de entonces, que no era poco.

A continuación enfilamos la calle Dluga donde al final a mano izquierda contemplamos el exterior de la Catedral del Campo del Ejército Polaco y justo en frente de ella hay la Plaza Krasinskich donde encontramos la Corte Suprema de Polonia y el Monumento al Levantamiento de Varsovia. Este monumento fue creado para conmemorar a los Héroes del Levantamiento. Es un monumento de bronce realizado por Wincenty Kucma Jacek Budyn en las que se pueden ver a soldados en posición de defensa en las barricadas y grupos de ellos bajando por las alcantarillas.

Catedral del Campo del Ejercito Polaco
La corte suprema al fondo y frente ella el monumento al Levantamiento de Varsovia
Monumento al Levantamiento
A partir de este momento empezábamos el que denominamos como el paseo por el gueto judío de Varsovia. Nuestra primera parada era , y tras andar un poco, Umschlagplatz. Umschlagplatz era una plaza donde salían los convoyes con los judíos detenidos por las tropas nazis para ser trasladados al campo de concentración de Treblinka. Actualmente encontramos un monumento conmemorativo. Éste representa un vagón de tren, hecho de mármol, y en su interior encontramos diferentes grabados en hebreo.

Umsclagplatz
En la mitad de la calle Dubois encontramos un montículo de piedra con una losa de piedra caliza, esto es el monumento a Mordechaj Anielewicz, líder del Levantamiento del Gueto en 1944.

Monumento a Mordechaj Anielewicz
Seguimos nuestra ruta por la calle Zamenhofa hasta llegar a la confluencia con la calle Anielewicza encontramos un bonito parque donde se ubica el monumento a los Héroes del Gueto en recuerdo de todas aquellas personas que perdieron la vida en el Levantamiento de 1943. Este monumento consiste en una gran piedra de granito gris, procedente de Suecia y que los nazis trasladaron a Polonia para crear el monumento que conmemoraba su victoria. Por un lado encontramos un relieve en en bronce en el que se observa un grupo de insurgentes condenados y en su reverso contemplamos otro relieve una escena de un martirio con la presencia de un anciano portando una Torá y guiando a las demás personas.

En este mismo parque hay la escultura a Willy Brandt, canciller alemán que se arrodilló en gesto de culpa por los crímenes cometidos por Alemania hacia el pueblo polaco. Es muy curioso porque en la misma escultura cuenta con un banco en el que puedes sentarte al lado del canciller y pulsando un botón puedes escuchar la historia.

Monumento a los Héroes del Levantamiento
Monumento a Willy Brandt
Seguimos paseando hasta llegar a la Plac Teatralny. Una gran plaza capitaneada por el Teatro Wielki que actualmente acoge un auditorio para 1900 personas. Frente al teatro està Palacio Jablonowski, donde durante años se encontraba el ayuntamiento de la ciudad, hasta la Segunda Guerra Mundial.

Teatr Wielki
Palacio Jablonowski
Una vez compramos agua y algo de comida en un supermercado de la Plac Teatralny seguimos nuestra ruta por el gueto. La próxima parada era Ul Prózna donde se encuentra un edificio que sobrevivió a todos los conflictos del gueto. Desgraciadamente lo vimos cubierto por andamios pero la parte baja podíamos observar la escalofriante metralla en sus muros. Nos quedamos los tres callados mirando esas paredes imaginando todo lo que habían vivido.

Ul Prózna
Empezaba a oscurecer y aun nos quedaban dos localizaciones del gueto que queríamos ver. En las dos se podía observar parte del muro que delimitaba el gueto. La primera se encontraba en la calle Siena número 20 y la segunda en la calle Waliców número 11. Estos dos lugares los vimos de noche pero decidimos no entretenernos mucho y acercarnos a la mañana siguiente ya que los podríamos apreciar mejor con la luz diurna.

Llegados a este punto decidimos irnos un momento al hotel a descansar y a buscar por Foursquare donde podíamos ir a cenar. Así que tan solo llegar pusimos los pies en remojo y empezamos la búsqueda. Encontramos varios locales cerca del hotel para cenar pero al acercarnos tuvimos la grata sorpresa que estaban cerrados… es lo que tiene estar en Varsovia un Sábado Santo. Al final terminamos cenando en el Ceská, un restaurante checo bastante grande y con una carta variada. Nos llevamos una muy buena sorpresa al comprobar que estaba todo delicioso… así que no fue una mala idea de quedarnos a comer.

Este día llegó a su fin, estábamos cansados de tanto andar y queríamos descansar para afrontar el día siguiente porque aún nos quedaban muchas cosas por ver de la capital polaca.

1 comentario:

  1. Una ciudad fabulosa e impresionante. Me gustan las fotos, nunca he visitado Varsovia, pero está en mi lista.

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